La leche materna y sus propiedades nutricionales

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Lic. Marcela Licata – zonadiet.com
Nutrición

La leche materna es considerada el mejor alimento para los recién nacidos e infantes. La lactancia trae ventajas tanto para la madre como para el bebe.
La lactancia materna incluye al proceso de lactogénesis y galactopoyesis que describimos a continuación:

  •  La lactogénesis: proceso por el cual las glándulas mamarias comienzan a secretar leche. Incluye los procesos necesarios para transformar las glándulas mamarias inmaduras durante la última fase del embarazo hasta su maduración completa poco después del parto.
    Durante la primera etapa de la lactogénesis la glándula mamaria puede secretar leche pero debido a los altos niveles de las hormonas estrógeno y progesterona (principalmente de origen placentario) bloquean la secreción de leche hasta el momento del parto.
    Puede ocurrir que algunas mujeres experimenten una pequeña secreción de calostro de sus pezones durante el 2º o 3º trimestre. Durante la 2ª etapa de a lactogénesis, cercano al momento del parto, los niveles de hormonas disminuyen (progestrona, principalmente por la remoción de la placenta) y aumenta la prolactina desbloqueando a los tejidos mamarios para el comienzo de la secreción copiosa de leche.
  • La galactopoyesis: es la mantención de la producción de leche y ocurre posterior al parto, alrededor del 9 día hasta el principio de la involución de la leche.

La lactancia ocurre con la ayuda de dos hormonas, la prolactina y la oxitocina. La prolactina promueve la producción de leche materna mientras que la oxitocina estimula la secreción de la misma. Cuando el bebe comienza a succionar, se estimulan receptores nerviosos que están localizados alrededor de la areola y el pezón. Estas sensaciones táctiles crean impulsos que llegan al cerebro (la oxitocina se produce en la hipotálamo y la hipófisis la secreta) secretando oxitocina que produce la contracción de los conductos mamarios resultando en la eyección de la leche.
Tipos de leche materna
La composición de la leche materna varía según la etapa de la lactancia.
Debemos distinguir dentro de la leche materna al precalostro, calostro, leche de transición y leche madura.

  •  Pre-calostro: secreción mamaria producida durante el tercer trimestre de gestación compuesta por plasma, sodio, cloro, inmunoglobulinas, lactoferrina, seroalbúmina y algo de lactosa.
  • Calostro: se secreta durante los primeros días luego del parto. Es un fluido espeso y amarillento debido a la alta concentración de beta carotenos. Su volumen puede variar entre 2 a 20 ml por toma en los 3 primeros días. Esto es suficiente para satisfacer las necesidades del recién nacido. Tiene 67 Kcal. /100 ml. El calostro tiene mayor cantidad de proteínas, vitaminas A, E, K, ácido siálico, colesterol y algunos minerales (sodio, hierro, zinc, azufre, potasio, manganeso, selenio) en comparación con la leche madura.
    El calostro es fundamental para los primeros días del bebe, debido a alta cantidad de factores de defensa (inmunoglobulinas A, lactoferrina, linfocitos, macrófagos, etc.) que favorecen al sistema inmune del bebe, evitando la adherencia de microorganismo patógenos en el tubo digestivo y facilitando la colonización del lactobacilo bifidus Así mismo contiene numerosas enzimas que ayudan al sistema digestivo, facilitando la evacuación del meconio, lo que evitará la hiperbilirrubinenia en el recién nacido (color amarillento al nacer-ictericia neonatal).
  • Leche de transición: se produce ente el 4 y 15 día posparto. Se observa un aumento del volumen progresivo hasta llegar alrededor de 600- 700 ml/día entre el 8 y 15 día posparto. Esto puede variar según la mama.
  • Leche madura: se produce a continuación de la leche de transición. Se secreta en promedio alrededor de 700-900 ml/día durante los 6 meses posteriores al parto para luego descender a 500 ml/día durante los 6 meses siguientes.
    Los principales componentes de la leche materna son: proteínas, agua, lactosa, grasa, minerales y vitaminas.
    Su pH es de 7 (neutro) y su aporte energético está entre 70 a 76 Kcal./dl(100ml o 3.5 onzas).

Composición de la leche materna
A continuación mencionaremos los nutrientes que forman parte de la leche materna y funciones de los mismos:
Agua
La leche materna contiene 88 % de agua aportando la cantidad necesaria que el bebe necesita durante el período de lactancia durante los primeros 6 meses. Por ello los bebes que están bajo lactancia exclusivamente durante los primeros 6 meses de vida no necesitan beber agua en forma adicional, aún en países con temperaturas altas. Si se le da agua u otra bebida durante los primeros 6 meses se corre e riesgo que el bebe contraiga diarrea y otras enfermedades.
Proteínas
Constituyen el 0.9 % de la leche materna (0.9 gr./100 ml. La leche humana contiene caseína, lactosuero (proteínas del suero), mucinas y nitrógeno no proteico. Son producidas en la gládula mamaria, excepto la seroalbúmina que proviene de la circulación materna. La caseína constituye el 30-40 % de las proteínas mientras que el lactosuero el 60-70 % de las mismas.

La caseína tiene como función principal el aporte de aminoácidos, fósforo y calcio al bebe. Además la caseína de la leche materna es más fácil de digerir ya que los coágulos que forma son blandos en comparación con los de la leche de vaca. Se destaca la beta-caseína por ser la más abundamte de las caseínas.

Dentro de las proteínas que constituyen el lactosueroestá la alfa-lactoalbumina que constituyen el 10 a 12% del total de las proteínas, siendo la proteína más abundante. Interviene en la síntesis de lactosa. Esta proteína es específica de la leche materna. Otras proteínas del lactosuero incluyen: lactoferrina, lisozima, seroalbúmina, proteínas gigantes de folatos, Ig A, IgG, IgM. Durante la lactancia las proteínas del lactosuero van disminuyendo gradualmente siendo en principio la proporción del lactosuero muy elevada con respecto a la caseína. En el calostro la proporción es de 80:20(90% lactosuero: 10% caseína), en la leche madura es de 60:40 para luego descender a 50:50.

Las proteínas del lactosuero son de fácil metabolismo para el bebe mientras que la caseína es de difícil digestión. La leche de vaca contiene una proporción de lactosuero: caseína de 80:20, es decir el 80 % corresponde a la caseína lo cual trae problemas al recién nacido para digerir correctamente la leche de vaca.

La lactoferrina favorece la absorción del hierro en el intestino e inhibe el crecimiento de bacterias patógenas (acción bacteriostática) en el tracto gastrointestinal (E. Coli) al secuestrar el hierro que las bacterias necesitan para su multiplicación. Así mismo estimularía el crecimiento y la proliferación de la mucosa intestinal. En la leche de vaca la cantidad de lactoferrina es prácticamente inexistente.

La lisozima en una enzima antibacteriana, la más abundante, y contribuye al desarrollo y mantenimiento de la flora intestinal. Posee también propiedades anti-inflamatorias. La leche humana contiene 30 a 40 mg/100 ml y su contenido es 300 veces superior al de la leche de vaca.

La leche materna contiene gran cantidad de inmunoglobulinas (anticuerpos) destacándose principalmente la Ig A. El calostro es rico en IG A, especialmente al 2 día del parto, disminuyendo luego al 3 y manteniéndose estable en la leche madura. La IG A representa el 90 % de todas la Ig presentes en la leche materna. Es sintetizada por las células de la glándula mamaria. Loa anticuerpos Ig A se unen a virus y bacterias impidiendo que penetren la mucosa intestinal inhibiendo la colonización de estos patógenos en el intestino del bebe.

La lipasa es otra enzima importante de la leche materna. Se encuentra activa en el tracto gastrointestinal y es estimulada por las sales biliares facilitndo la digestión, produciendo ácidos grasos libres y glicerol. Es por ello que los bebes que son alimentados con leche materna tienen una alta absorción de grasas. Así mismo esta liberación de ácidos grasos libres tiene un efecto protector contra bacterias, virus y protozoos por su acción antimicrobiana. La lipasa es responsable de la inactivación del parásito Giardia Lamblia.

Las mucinas, presentes en poca cantidad, son proteínas de membrana que rodean a los glóbulos de grasa.

Dentro del nitrógeno no proteico encontramos aminoazúcares, aminoácidos libres (taurina, glutamina), carnitina, poliaminas, nucleótidos y péptidos.
Tanto la taurina como la carnitina son esenciales para el desarrollo y maduración del sistema nervioso central y de la retina (visión). La taurina además contribuye con la proliferación celular, la absorción de lípidos, la osmorregulación, el transporte de calcio y es fundamental para la formación de sales biliares que intervienen en la digestión.
La carnitina además interviene en la síntesis de los lípidos del cerebro.
Los nucleótidos tienen efectos sobre la inmunidad (activa células que participan en la defensa), sobre el crecimiento y la maduración del tracto gastrointestinal y aumenta la cantidad de proteínas y ADN de la mucosa intestinal.
La poliamina participa en le crecimiento y desarrollo del sistema digestivo.

En resumen:
Composición proteica de la leche humana madura:

  • Caseína: beta caseína
  • Lactosuero (proteínas del suero): ?-lactoalbímina, lactoferrina, lizosima, albúmina sérica (seroalbúmina), inmunoglobulinas.
  • Nitrógeno no proteico: aminoazúcares, aminoácidos libres (taurina, glutamina), carnitina, poliaminas, nucleótidos y péptidos.
  • Mucinas

Grasas
Las grasas o lípidos de la leche materna forman el 3 a 5 % de la misma son el componente más variable de la leche materna. La grasa representa entre un 40 a 50 % del total de calorías de la leche materna y el bebe es capaz de absorberlas fácilmente (más del 90% de las grasas de la leche son absorbidas por el recién nacido). La grasa es vehículo de vitaminas liposolubles favoreciendo la absorción de las mismas y es fuente de ácidos grasos esenciales.

Los principales lípidos de la leche materna son los triglicéridos, fosfolípidos, ácidos grasos y esteroles.
Los triglicéridos representan el 99 % del total de los lípidos de la leche.
Los ácidos grasos saturados representan alrededor del 40 % de los ácidos grasos de la leche materna, le siguen los monoinsaurados y poliinsaturados. Aunque pueden existir variaciones de acuerdo a la dieta de la madre.

Los ácidos grasos más abundates son el ácido oleico (monoinsaturado), el palmítico (saturado) y al ácido linoleico (poliinsaturado -acido graso esencial).
Los ácidos grasos de la leche provienen de los lípidos circulantes de la madre proenientes de la dieta , de los depósitos maternos y en menor medida por la nueva producción de los mismos por parte de las glándulas mamarias. La leche humana es rica en ácidos grasos esenciales (poliinsautrados)agrupados bajo el nombre de omega 3 como el linolénico,a su vez precursor del ácido docosahexanoico (DHA) y el eicosapentanoico (EPA), los cuales participan en el desarrollo del sistema nervioso central y en la agudeza visual (principalmente el DHA). También encontramos ácidos grasos omega 6 como el ácido linoleico que representa entre el 8 a 16 % de los ácidos grasos que también participa en le desarrollo del sistema nervioso y es precursor del ácido araquidónico. El mismo es a su vez precursor de hormonas (prostaglandinas), tromboxanos y leucotrienos. Los ácidos grasos omega 3 y 6 son esenciales porque no pueden ser producidos por el organismo.

Como se mencionó anteriormente la leche materna contiene lipasas, una enzima que facilita la digestión de los lípidos. La lipasa está inactiva en la glándula mamaria y en el estómago del bebe y se activa al llegar al intestino del bebe ante la presencia de sales biliares. La lipasa juega un rol importante en la producción de lípidos antimicrobianos.

>El contenido de colesterol de la leche materna está entre 10-20 mg/100 ml. No está en relación con la dieta ni con los niveles séricos de la madre.
Carbohidratos
La lactosa es el principal carbohidrato contenido en la leche materna en un promedio de 6-7 g/100 ml. Se produce en la glándula mamaria a partir de la glucosa. Contribuye al 40 % de las calorías de la leche materna. También se encuentran presentes oligosacáridos neutros, glucoproteínas, glucoesfingolípidos, aminoazúcares y acetilglucosamina.

La lactosa es un disacárido formado por galactosa más glucosa. Su principal función, junto a las grasas, es el aporte de energía, necesaria para el crecimiento y desarrollo del recién nacido. Es fundamental para la absorción del calcio, del hierro, magnesio y otros elementos. La galactosa se utiliza en la síntesis de galactolípidos, indispensable para el desarrollo del sistema nervioso central del niño. La lactosa al igual que los oligosacáridos y aminoazúcares, también promueve la colonización en el intestino del lactobacillus bifidus, el cual inhibe el crecimiento de bacterias, hongos y parásitos.

El factor lactobacillus bifidus (factor bífido) es un carbohidrato (aminoazúcar) que contiene nitrógeno, necesario para el mantenimiento de la flora intestinal del bebe dando prevalencia al L. bifidus que inhibirá el crecimiento de bacterias (E. Coli y Shigella).

Los oligosacáridos se adhieren a células de las membranas del tubo digestivo evitando así la adherencia de ciertos microroganismos patógenos (E. Coli, Haemófilus influenzae, Spreptococus pneumoniae, etc). Esto disminuye las probabilidades del recién nacido de paedecer alguna infección gastrointestinal, respiratoria o urinaria.
Minerales
La leche materna contiene todos los minerales que el bebe necesita.
Si bien las concentraciones de minerales en la leche materna es mucho menor que la leche de vaca, el coeficiente de absorción de los mismos (biodisponibilidad) es muy alto.
El contenido bajo de minerales (principalmente sodio, potasio y cloruros) promueve el buen funcionamiento renal del bebe favoreciendo la capacidad metabólica del recién nacido.

La leche materna tiene alta biodisponibilidad de minerales (especialmente calcio, hierro, magnesio, cobre, zinc) comparado con la leche de vaca, es decir que tienen mejor absorción y está disponible para que el organismo los utilice. Los principales minerales presentes son el calcio, fósforo, hierro, potasio, zinc, flúor y magnesio.

Calcio y fósforo
La relación calcio fósforo es de 2:1 en la leche humana. Ambos se absorben fácilmente. En la leche de vaca predomina el fósforo (1:3), lo cual puede desencadenar hipocalcemia en el recién nacido.

Hierro
El hierro presente en la leche humana se absorbe en un 50 % debido a diferentes factores: la presencia de lactoferrina, la acidez del tracto gastrointestinal del bebe y la presencia de zinc y cobre. También la lactosa y la vitamina C favorecen su absorción. Existen estudios que manifiestan que la absorción de hierro disminuye con la introducción temprana de alimentos sólidos antes de los 6 meses de edad.
En bebes amamantados con leche materna exclusivamente durante el primer semestre, las probabilidades de desarrollar anemia por deficiencia de hierro son muy bajas.
Solamente el 10 % del hierro de la leche de vaca es absorbido.

Zinc
Si bien las concentraciones de zinc en la leche materna no son altas, son suficientes para satisfacer las necesidades del bebe debido a su alta biodisponibilidad. Es esencial para el crecimiento, la inmunidad celular y para la formación de enzimas.

Existen otros minerales en concentraciones muy bajas en la leche materna pero que comparadas con la leche de vaca son altamente superiores. De todos modos el bebe presenta pocos riesgos de deficiencia de estos minerales. Son suficientes para cubrir las necesidades del recién nacido. Estos son: yodo, cobre, cobalto, selenio, cromo, manganeso, aluminio, cadmio.
Vitaminas
Las vitaminas presentes en la leche materna cubren las necesidades del bebe pero son variables según el estado nutricional y el aporte de vitaminas que recibe la mama. Es decir, que existe una estrecha relación entre la alimentación de la mamá y la concentración de vitaminas en la leche materna.

    Vitaminas liposolubles:

  • Vitamina A
    El calostro es más rico (el doble) en vitamina A y en beta caroteno (forma precursora de vitamina A) que la leche madura. La leche de transición contiene el doble de la leche madura.
  • Vitamina K
    Los valores de vitamina K son mayores en el calostro y en la leche de transición en comparación con la leche madura. Luego de un par de semanas, es la flora intestinal la que sintetiza vitamina k en el bebe a partir de la 2 semana de nacer.
  • Vitamina E
    El contenido de vitamina presente en la leche materna cubre las necesidades del bebe.
  • Vitamina D
    Si bien las concentraciones de vitamina D son bajas en la leche materna, es mucho mayor comparada a la leche de vaca. El bebe puede producirla si está expuesto algunas horas a la semana al sol. Se recomienda consultar con su pediatra si su bebe debe recibir algún suplemento de vitamina D.

Vitaminas hidrosolubles

      :


    Las cantidades de estas vitaminas dependen en gran parte del estado nutricional de la madre. De todos modos la deficiencia de las siguientes vitaminas en la leche materna es muy rara.

  • Complejo vitamínico B
    Está presente la vitamina B12 (cobalamina), la B6 (piridoxina), B1 (tiamina) ácido folico(B9), B3 (niacina) y ácido pantotenico(B5). Se recomienda a las madres vegetarianas tomar un suplemento de B12 ya que la dieta vegetariana no contiene fuentes de la misma.
    El ácido fólico es esencial para sintetizar aminoácidos, ADN, ARN y hemoglobina.
  • Vitamina C
    Existe alrededor de 4-5 mg/100 ml de vitamina C en la leche materna.

Otros componentes de la leche materna
Hormonas
El bebe amamantado con leche materna mantiene la concentración plasmática de hormonas a diferencia de lo que sucede con los bebes que toman leche no materna.
Hasta el momento se han identificado diferentes hormonas en la leche materna: hormona liberadora de tirotropina (TRH), hormona tiroidea estimulante (TSH), tiroxina, triiodotironina, oxitocina, prolactina, gonadotropinas hormona liberadora de gonadotropinas GnRh, corticoides, insulina, eritropoyetina, hormonas ováricas, prostaglandinas, relaxina y prolactina.
Las prostaglandinas protegen a las células intestinales del bebe, facilitando la motilidad gastrointestinal del lactante.
La eritropoyetina de la leche materna estimula la eritropoyesis (formación de glóbulos rojos), la maduración del sistema nervioso central, el sistema inmune y la maduración intestinal.

Factores de crecimiento
Estimulan la proliferación celular, la síntesis de ADN y ARN, y el crecimiento y maduración de ciertos órganos. Son factores de crecimiento: factor estimulante de hepatocitos (HGF), factor estimulante de fibroblastos (FGF), factor transformador del crecimiento alfa(TGF-alfa) y factor de crecimiento epidérmico (EGF). Todos ellos se encargan principalmente del crecimiento y maduración del tubo digestivo. No se encuentran en las leches de fórmula . Son más abundantes en el calostro que en la leche madura.

Lactancia materna y sexualidad(http://albalactanciamaterna.org)

 

Para  entender el cambio tan grande que supone el parto en la vida sexual de una mujer, conviene tener en cuenta lo que ocurre durante la gestación.

La sexualidad durante el embarazo:

Durante la gestación no existe peligro alguno por mantener una vida sexual activa, excepto en el caso de que la gestante sufra hemorragias o que haya roto la bolsa de las aguas.

El importante aumento de estrógenos y progesterona que se produce durante el embarazo hace que zonas erógenas como los genitales externos y los pechos estén mucho más irrigadas e inervadas y que su tamaño aumente, lo que conduce a un incremento importante de la sensibilidad. Por lo general, se produce un aumento de la libido (deseo sexual) y una mayor facilidad para alcanzar el orgasmo.

Cuando una mujer embarazada se excita, aumenta el volumen de sangre con oxígeno que llega a toda la pelvis. Ello se traduce en una “merienda” extra para el bebé intrauterino, al que también le llegarán buenas sensaciones transmitidas por sustancias químicas transmisoras de placer y endorfinas.

Tener una vida sexual activa durante el embarazo también ayuda a que el cérvix esté más maduro, blando y entreabierto para el parto.

Pero no sólo de hormonas vive la libido, y los expertos coinciden en que el cerebro es el máximo creador o destructor de deseo sexual.

Ello puede explicar que algunas mujeres sufran precisamente un descenso de libido durante el embarazo aunque físicamente todo esté preparado para lo contrario.

En general, aquellas mujeres que viven los cambios en su cuerpo con alegría, que se ven guapas y radiantes en el espejo, suelen tener también una vida sexual más activa durante su gestación. En cambio, aquellas mujeres que no se gustan embarazadas y se ven a si mismas como deformes no viven bien su sexualidad en el embarazo.

Las reacciones de los hombres también son diferentes: a algunos, tanta curva y redondez les dispara la libido. A otros, en cambio, el miedo a dañar a su mujer o al bebé les puede y notan un descenso en su deseo sexual.

Todo cambia cuando nace el bebé:

Pero todo cambia en el posparto, cuando la libido baja hasta cotas insospechadas en la mayoría de mujeres. De hecho, ninguna hembra mamífera se pone en celo durante la lactancia; sus pretendientes lo perciben por el olor y ni se acercan. Las únicas especies mamíferas que mantienen relaciones sexuales durante el periodo de lactancia son los humanos y los canguros. En realidad, este descenso del interés sexual por parte de la hembra es una ventaja evolutiva, una reacción que la naturaleza ha desarrollado para preservar el interés de la madre por su cría recién nacida.

Causas hormonales:

La causa más importante es hormonal. De tener cifras astronómicas de estrógenos y progesterona segregadas por la placenta, tras el alumbramiento nos quedamos a cero de esas hormonas. En cambio, segregamos prolactina, que es una hormona antagonista de las que hacen tener libido y ser fértil: estrógenos, progesterona y testosterona.

La mujer que amamanta, durante los primeros 6 meses está  hormonalmente en una situación parecida a la menopausia. Por eso aparecen signos comunes a la misma, como sequedad vaginal y sofocos de calor.

Causas físicas  y la influencia del parto:

Al factor hormonal se suman otros, como el sueño y el cansancio que suelen tener todas las mujeres ―y también los hombres― que están criando a un bebé.

Cuesta mucho encontrar un momento para las relaciones sexuales, y cuando éste aparece es muy posible que el bebé lo interrumpa con su llanto.

El parto tiene una influencia muy grande en la sexualidad de una mujer. Dar a luz es un suceso muy impactante e intenso. Después de haber tenido sensaciones tan fuertes e intensas en la vagina durante el nacimiento, después de haber sentido en muchos casos un dolor importante durante días o semanas en ella debido a una episiotomía, por ejemplo, es difícil cambiar el “chip” y empezar a pensar que ahora tenemos que sentir placer por esa misma vía.

A menudo, la episiotomía causa dispaurenia (relación sexual dolorosa) a largo plazo.

En estas situaciones, es mejor postponer las relaciones sexuales con penetración. Se puede practicar el sexo sin penetración de forma muy variada, y las caricias cobran especial importancia en esta etapa. Usar un lubricante o aceite vegetal para combatir la sequedad vaginal, tener paciencia, cariño y respeto es lo mejor.

Aquellas mujeres que han tenido un parto natural, poco intervenido y  sin traumatismos vaginales posiblemente no tengan problema alguno para reiniciar relaciones sexuales, y también es posible que su libido no baje tanto.

En todo caso, aunque se siga dando el pecho, alrededor de los 6 meses la prolactina ya no alcanza valores tan altos como en el posparto inmediato, pues la producción de leche deja de ser un fenómeno endocrino (controlado por las hormonas) y se mantiene gracias a la succión y vaciado frecuente de los pechos. Los niveles basales de estrógenos, progesterona y testosterona vuelven a subir, y también la libido empieza a recuperarse.

¿Y la parte emocional?

Después del parto, la madre ha creado un vínculo intenso con el bebé, las endorfinas segregadas a raudales durante el parto han creado una especie de nube de amor en la cual sólo entran el recién nacido y la madre. Casi toda la energía sexual y afectiva de ésta se dirigen hacia el recién nacido en una relación perfecta de amor mutuo.

En el posparto, la mayoría de madres necesita el amor, afectividad y protección por parte de su pareja. Quieren abrazos y palabras de cariño, pero no les apetece practicar el sexo. El padre puede malinterpretar la demanda de cariño con demanda de sexo, y sentirse mal al ser rechazado. La madre puede intentar solucionarlo evitando el contacto físico y no demandando más cariño. El padre puede reaccionar pensando que la culpa es del bebé, pues desde que nació su mujer ya no es la misma, se ha vuelto distante y el bebé la tiene totalmente absorbida.

En estos casos, el posparto se convierte en una auténtica prueba de fuego para la pareja.

Para superarla, es crucial la comunicación. Él debe saber que existen unos factores físicos y emocionales importantes que hacen que su mujer no sienta deseo sexual, pero que le sigue amando y necesitando más que nunca. Y ella debe saber que él quizás se siente solo y excluido de la nube de amor, quiere ayudar y no sabe cómo hacerlo. El padre puede abrazar y dar cariño sin esperar sexo a cambio, y muy posiblemente ello conduzca a mejorar la relación, y por tanto a aumentar el deseo sexual de su mujer.

También es frecuente que las madres lactantes rechacen la estimulación de los pechos durante la relación sexual, es como si quisieran reservarlos sólo para su bebé.

Debido a la oxitocina que la madre segrega durante el orgasmo, algunas mujeres pueden tener un reflejo de eyección con salida de leche.

¿Es normal sentir placer sexual mientras se da el pecho?

Algunas mujeres experimentan placer mientras dan el pecho a sus hijos, lo que puede generarles un gran desconcierto e incluso sentimientos de culpa. El tabú del incesto es muy fuerte, y cualquier sensación sexual directamente relacionada con los hijos se interpreta por lo general como algo que debe reprimirse. Pero no hay que perder de vista que la lactancia, al igual que el embarazo, forma parte del ciclo sexual y reproductivo de las mujeres, y el baile hormonal que se produce cuando el bebé succiona el pezón de su madre bien puede desencadenar sensaciones de placer físico. No es de extrañar que así sea. Al fin y al cabo, la naturaleza siempre se ha asegurado de que todas aquellas actividades que son imprescindibles para el mantenimiento de la vida (comer, reproducirnos, dormir) nos resulten sumamente placenteras. La lactancia no es una excepción, y en condiciones normales amamantar es una experiencia muy agradable para ambos, madre e hijo. Algunas mujeres, además, pueden llegar a experimentar sensaciones más intensas e incluso excitación sexual. Saber que es algo perfectamente normal, aunque no demasiado frecuente, puede ayudar a que disfruten de esos momentos sin temor.

En la edad Media era peor….

En la edad media se consideraba impuro mantener relaciones sexuales con una madre lactante, puesto que se pensaba que el semen podía contaminar la leche. Por ello, los maridos de las clases pudientes pagaban una nodriza. De ese modo, podían tener acceso carnal a su mujer a las pocas semanas del parto y éstas tenían a menudo un hijo cada año durante toda su vida reproductiva.

http://albalactanciamaterna.org/lactancia/lactancia-materna-y-sexualidad

videos de lactancia…

Lactancia Materna – AmorArte… LactArte…

Lactancia Materna.mpg : De la serie de videos educativos producidos por el Proyecto Salud y Nutrición Materno Infantil del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de Guatemala. Realizados en español e interpretados en 7 idiomas de los pueblos indígenas mayas.
Forma parte del Banco de Recursos de Comunicación Interpersonal y Grupal para la salud de mujeres, niñas y niños.

que hacer ante una EMERGENCIA, incendio, inundacion, sismo etc…

Recordemos que ante una emergencia:

La madre que amamanta necesita:
– información de la situación
– conocer que por estres temporariamente disminuye el flujo de salida y no la producción la que retornará ni bien se calme.
– conocer que la lactancia libera endorfinas que otorgan estabilidad emocional.
-otorgarle la confianza necesaria en su poder de amamantar
-es mas segura pues evita aguas contaminadas, utensilios para limpiar o artefactos para calentar.
– abrir espacios donde puedan expresar sus dudas y angustias por la salud de sus familias
– provisión de medidas básicas de supervivencia.

En cuanto a las leches en polvo tratar de solo indicar a aquel que ya esta tomando y se debe proveer en forma segura, continua (no muestras),y  accesible  o disponible.
No se puede preparar las leches con agua mineral, el agua debe ser segura y puede ser de red o acarreada y por cada litro le ponen una o dos gotas de lavandina. Solo hay que enviar donaciones de leche que sean solicitadas por el organismo a cargo de la catástrofe.

El agente de salud es responsable de que no circulen muestras, que se abran espacios de contención y coordinar acciones con defensa civil.

Recuerden que si las donaciones no son controladas la segunda catástrofe es el caos de la desorganización con muestras de leche vencida, aguas minerales que deshidratan a los recien nacidos, pañales que obstruyen los desagües y contaminan las aguas aun mas.  Si se usan pañales descartables considerar que estos lanzados a los desagües aumentan las dificultades de salida del agua estancada y contaminan.

En cuanto a documentación en CDC de emergencias recomienda tenerlas en cajas metálicas cerradas a resguardo del agua o del fuego.

Hay un artículo muy interesante de Karleen Gribble y Nina Berry sobre preparación para emergencias y lactantes (esta en ingles, pero usando un traductor on line..va muy bien..):

http://www.internationalbreastfeedingjournal.com/content/6/1/16/

También tenemos este documento de IBFAN

http://www.ibfan-alc.org/nuestro_trabajo/archivo/emergencias/Principios_Rectores_2.doc

RELACTACION: Recuperador Lactomaterno Ñuñu

Recuperador Lactomaterno Ñuñu(ENLACE AL BLOG DEL dR. jORGE DIAZ WALKER.)

 REAMAMANTAMIENTO. Dr. Jorge Díaz Walker. Fundador ÑuÑu. Médico del año 2001
El re-amamantamiento es recobrar el amamantamiento después de una interrupción o una disminución significativa de leche.
Por extensión incluye la provocación de la lactancia en aquellas mujeres sin lactancia o sin embarazo anterior.
SUS INDICACIONES:
1.    Recuperación de la secreción láctea materna disminuida, originada en el debilitamiento de la succión por el uso indiscriminado del biberón.
2.    Incrementar los reflejos lactogénicos en la madre tensa y ansiosa.
3.    Estimular la recuperación de la secreción láctea materna para el lactante enfermo.
4.    Estimular la recuperación de la secreción láctea materna suspendida por enfermedad del lactante o de la madre.
5.    Estimular la recuperación de la secreción láctea materna interrumpida por presiones ambientales.
6.    Proteger y suplementar la lactancia del prematuro.
7.    Proteger y suplementar la lactancia del recién nacido con labio leporino.
8.    Provocar la lactancia materna en la madre sin lactancia anterior.
9.    Complementar la alimentación materna cuando ésta no puede ser suficiente, con el objeto de instituir y mantener una relación afectiva madre-hijo fundada en el amamantamiento.
Se utiliza en el re-amamantamiento el recuperador lactomaterno ñuñu, el cual consiste en una mamadera adosable (mamadera: instrumento que sirve para descargar los pechos de las mujeres en el período de lactancia), compuesta por un biberón plástico, del cual emerge un fino tubo plástico.
El tubo que llega al pezón es transparente, muy blando y flexible, por lo que no causará ningún daño en la boca del bebé ni en el pezón materno.
Este diseño se funda en el proceso de la lactancia materna, promoviendo el mecanismo de succión del lactante sobre el pezón y la lactogénesis materna por el reflejo neurohormonal que ello provoca.
Suspendido desde el cuello o en la ropa interior, y con el tubo de amamantamiento adosado al pezón, el bebé succiona en la punta del tubo de amamantamiento y del pezón simultáneamente, el suplemento lácteo llega desde el biberón del RECUPERADOR LACTOMATERNO ÑUÑU.
Cuando la madre ofrece el seno y el suplemento simultáneamente mediante el RECUPERADOR LACTOMATERNO ÑUÑU, compensa el esfuerzo de succión del lactante y hace que éste continúe succionando, lo que a su vez hará que recupere la secreción láctea faltante.
MODOS DE EMPLEO DEL RECUPERADOR LACTOMATERNO ÑUÑU
El recuperador lactomaterno ñuñu puede pender desde el cuello mediante la cinta collar de tal manera que el borde inferior del biberón, del que emerge el tubo de amamantamiento, quede a la misma altura que el pezón, por donde succiona el lactante. El tubo de amamantamiento se adosa mediante una tela adhesiva sobre el seno, haciéndolo correr sobre el borde superior del mismo y de tal manera que la boca del tubo quede a la misma altura que la punta del pezón. La tela adhesiva no debe adherirse ni sobre el pezón ni sobre la aureola del mismo.
La punta debe estar sobre el borde superior del pezón, no por los costados. Es útil que la madre provoque la erección del pezón inmediatamente antes de amamantar, con un ligero estiramiento del mismo mediante una suave toma y leve rotación, tal cual como se da cuerda a un reloj de bolsillo, de la mano opuesta al pecho que se ofrece, haciendo el signo de la v, se facilitará la introducción del pezón en la boca del bebé sujetando el tubo amamantador con el índice por arriba y el dedo medio por debajo y por detrás de la aureola. Al tiempo, el hábito hará que no sea necesaria tanta atención para sujetar el tubo.
El tubo tiene que entrar en la boca cerca del centro del labio superior, así queda firmemente sujeto entre el pezón y el paladar del bebé, por lo que no se correrá hacia el fondo de la boca. Si por equivocación se ubica en un ángulo de la boca, el movimiento de la lengua puede arrojarlo hacia fuera. Si el tubo se acoda o se mueve, el bebé interrumpirá la succión. En éste caso se indicará recomponer la posición del tubo amamantador sobre el pezón y reiniciar con el tubo en correcta posición. Señalar que la maleabilidad y flexibilidad del tubo hace inocuo para la integridad bucal del bebé.
El manipuleo del pezón y del seno es similar al del amamantamiento. Debe mantenerse al niño al seno hasta que se consuma la mitad del suplemento y en ese momento cambiarlo del seno. Si no se quiere efectuar esto cambiar de seno de mamada en mamada.
Cuando la madre emplee el recuperador lactomaterno ñuñu sólo estará atenta a su bebé sin preocuparse de cuanta leche se produce.
Entre el sexto y el duodécimo día el niño dejará de mamar antes de que se termine el contenido de la mamadera, esto indicará que se está iniciando la secreción, o si ésta existía, que se está incrementando.
Aunque llegue un momento en que sea posible alimentarlo sin el auxilio del recuperador lactomaterno ñuñu debe advertirse que se tenga siempre a mano algunos de éstos por cualquier eventualidad.
Desde el momento que el niño es nutrido sólo por la leche materna, los cuidados serán similares a los de un bebé amamantado.
AMAMANTANDO CON EL RECUPERADOR LACTOMATERNO ÑUÑU
Al analizar la alimentación del bebé con el recuperador lactomaterno ñuñu se advertirá a la madre que la crianza adquirirá otras características, así que tendrá que desechar muchos prejuicios sobre el cuidado de los lactantes fundados en la alimentación con lácteos fuera de especie, tal como la bovina.
Estas características fundadas en el amamantamiento, hacen de la puericultura un más estrecho y humano vínculo.
La factibilidad de estos cambios dependerá de las características previas en crianza, de la salud y posibilidad de secreción de la madre, características todas que brindarán matices personales a la maravillosa experiencia de desarrollar una criatura humana en especie.
A continuación desarrollaremos algunos ejemplos de amamantamiento con el auxilio del recuperador lactomaterno ñuñu:
o      Si el bebé nunca ha sido amamantado, o bien el tiempo transcurrido sin amamantar es algo prolongado, se deberá brindar simultáneamente el seno con el recuperador lactomaterno ñuñu, lo que acostumbrará al bebé a esperar alimento del seno.
o      Si los senos aún secretan leche, fuese cual fuese el tiempo transcurrido y la cantidad, se ofrecerá primero l seno y luego se continuará con el recuperador lactomarterno ñuñu.
o      Si el bebé es prematuro o se halla enfermo, se ofrecerán ambos pechos y el recuperador lactomaterno ñuñu en forma simultánea.
o      Si el bebé ha sido alimentado siempre con biberón desde su nacimiento o el amamantamiento ya hace algunos meses que fue suspendido, y el lactante no tiene más de tres meses de edad, se puede volver a alimentarlo ofreciéndole simultáneamente el seno y el recuperador lactomaterno ñuñu. La buena disposición del bebé a succionar está relacionada con la edad del infante al tiempo del reamamantamiento. La mayoría de los bebés de más de tres meses están menos deseosos de succionar que los más pequeños.
o      Si pese a todos los esfuerzos no se consigue una secreción de la madre suficiente, se debe motivar a la madre en el uso del recuperador lactomaterno ñuñu como fundamento de una intensa relación afectiva al posibilitar éste un estrecho contacto con el seno, la piel, la mirada cara a cara. No hay ninguna droga que pueda inducir la lactancia ni desarrollar o incrementar la producción de leche. Algunas psicodrogas y fármacos pueden provocar secreción como efecto colateral en algunas mujeres, pero es difícil determinar dosis y toxicidad presente y futura de dichos fármacos, como así mismo predecir sus resultados, por lo que es desaconsejable. Nosotros sólo usamos la oxitocina intra-nasal para estabilizar los reflejos eyecto-lácteos y así la secreción y producción por su acción de vaciamiento de los acinos mamarios. Se usa por períodos breves porque el uso continuo puede inhibir la lactancia.
Una madre adoptiva firmemente motivada, que emplea activamente el recuperador lactomaterno ñuñu desde un principio puede obtener una adecuada secreción que satisfaga todos los requerimientos de su lactante, pero se debe considerar especialmente que el logro debe estar no sólo en la consecución de una adecuada secreción sino en el especial vínculo que se obtiene, puesto que es dable esperar en razón de la especialísima circunstancia, de que la secreción obtenida no cubra en cantidad las necesidades del bebé. Una madre adoptiva vive, a través del amamantamiento, una emocionante reconciliación con su propio cuerpo. Así muchas madres experimentaron efectos sobre sus ciclos menstruales, cuanti y cualitativamente.

También aumentos de apetito, en la forma, tamaño y peso del cuerpo, y en especial de sus mamas, con un consenso general de ganancia estética. Estos fenómenos no son universale

LES DEJO UN LINDO VIDEO…

VIDEO DE LACTANCIA!!

colocacion al pecho…info de la Liga de Leche, España.

Extraido de http://www.laligadelaleche.es/lactancia_materna/colocacion.htm
Colocación al pecho

UNA BUENA COLOCACIÓN FACILITA: Pezones sanos,
Succión eficaz y Bebé satisfecho

1 Sostén al bebé “panza con panza“, de manera que no tenga que girar la cabeza para alcanzar el pezón. Tripa con tripa
Cómo sostener el pecho 2 Sostén el pecho con el pulgar arriba y los dedos por debajo, muy por detrás de la areola. Espera hasta que el bebé abra la boca de par en par. Acerca el bebé al pecho.
3 Asegúrate de que el bebé toma el pezón y gran parte de la areola en la boca. Este bebé mama con la boca abierta y su nariz y mentón están pegados al pecho. Su labio inferior está vuelto hacia abajo. Colocación correcta


COLOCACIÓN INCORRECTA

Colocación incorrectaEvita esta postura. Este bebé chupa sólo el pezón y mama con la boca poco abierta. Su nariz no roza el pecho.
Una colocación incorrecta contribuye a la aparición de problemas con la lactancia:
Pezones doloridos y agrietados
Pechos duros y doloridos
Producción de leche insuficiente

la fórmula y la leche humana, NO se parecen…Dr Jack Newman.

 El Dr. Jack Newman está cansado de que se diga que la fórmula y la leche humana se parecen, NO se parecen

Por Dr. Jack Newman
traducido por Ana Charfén IBCLC (el articulo esta en el blog http://cozybebe.blogspot.mx, Lactancia Materna y Crianza Respetuosa y con Apego de  Ana Charfén, IBCLC.)

Estoy cansado de escuchar “Mis hijos no fueron amamantados y  están bien”. Es cierto que podría ser. Por suerte, los seres humanos son muy adaptables, a diferencia de otros mamíferos. Un potro que no recibe calostro de su madre va a morir de infección porque los caballos, a diferencia de los humanos, no tienen anticuerpos a través de la placenta durante el embarazo y por lo tanto necesitan el calostro para protegerlos de las bacterias y los virus. Muchos bebés humanos no reciben el calostro de su madre y si toman fórmula en su lugar y sobreviven. Esto no quiere decir que no tiene importancia.
Se dice que el 75% de todos los niños tendrán al menos una infección de oído antes de los tres años de edad. Los pediatras lo considerarían normal. Pero no lo es. Hay pruebas de que la lactancia materna protege contra infecciones de oído, aunque, por supuesto, no al 100%. No hay tal cosa como el 100% de protección. Las infecciones del oído causan mucho sufrimiento tanto para el niño que la padece como para los padres que cuidan del niño. A veces hay efectos a largo plazo, tales como infecciones recurrentes o crónicas que interfieren con la audición y que requiere cirugía. La mayoría de los padres aún diría “mi hijo está bien” siempre y cuando el niño no tiene lo que el padre considera una enfermedad grave, crónica como la diabetes.
Es importante no olvidar que las fórmulas de hoy se supone que son muy superiores a lo que alguien de 30 años o mayores de 60 años habrían tenido como su alimentación siendo bebés (según las empresas de mercadeo de las fórmulas). Cuando estaba en la escuela de medicina, las fórmulas comerciales estaban disponibles, pero la mayoría de la gente no las usabamos, probablemente debido a que hacer nuestra propia fórmula era mucho menos caro pero “igual de bueno”. Estas fórmulas  hechas en casa solían utilizar fórmulas de leche homogeneizada o leche evaporada, además de añadir más agua y jarabe de maíz. Estas se considerabanr en su momento de ser “tan bueno como la lactancia materna”. Y sin embargo, todo el mundo hoy en día, incluso los que dicen que la lactancia materna no es el mejor, estaría de acuerdo en que la leche de vaca, más agua, más jarabe de maíz no es tan buena como las fórmulas de hoy. En otras palabras, las madres dijeron tonterías y disparates a menudo porque vino de un pediatra, las madres, naturalmente, lo creían porque los pediatras “saben” sobre la alimentación infantil, “que es su especialidad”.
Pero veamos un poco más con respecto a la fórmula. Cada pocos años, las fórmulas se “mejoran”. La mejora comercializable más reciente ha sido la adición de cadena larga de ácidos grasos poliinsaturados (DHA y ARA) a la fórmula. Esta “mejora”, acompañada de una gran campaña engañosa y desvergonzada, se supone que dan lugar a que el bebé sea más inteligente y vea mejor. ¿Es así? No lo sé. Los estudios no financiados por las compañías de fórmula dicen que no. Pero digamos que el DHA y ARA, de hecho, hacen que el bebé sea más inteligente y mejoran su visión. ¿No significa eso que hasta principios de la década de 2000, cuando el DHA y el ARA se añadieron a las fórmulas, todos los bebés alimentados con fórmula fueron alimentados con leche que interfiere con el desarrollo intelectual? “Fórmulas nuevas y mejoradas” salen de vez en cuando. En la década de 1970, la taurina (un aminoácido presente en la leche materna) se añadió a fin de que la visión de los bebés fuera mejor. ¿Y antes de la década de 1970 cuando los bebés no recibieron taurina? En la década de 1990, los bebés ahora pueden obtener fórmulas con nucleótidos que se supone sirven para aumentar la inmunidad. Pero ¿qué pasa con los bebés alimentados artificialmente antes de la década de 1990? No obtuvieron nucleótidos. La cuestión se reduce a: ¿son estas adiciones importantes para la salud del bebé o no? Si no, nos están vendiendo un proyecto de ley de bienes. Si es así, nos han puesto en peligro la salud de cientos de millones de bebés. Y lo siguen haciendo, porque en la fórmula siguen faltando elementos importantes para proteger y mantener la salud de su bebé. Espere a que, en los próximos años, algo presente en la leche materna se añadirán a las fórmulas que siempre ha estado fuera de ellos y una nueva campaña de marketing intentará convencer a millones de padres (y pediatras) que esta nueva fórmula es mejor que los anteriores y aún más cerca a la leche materna.

10 pasos para una lactancia exitosa…

    1. Amamanta pronto, cuanto antes, mejor. La mayoría de los bebés están dispuestos a mamar durante la primera hora después del parto, cuando el instinto de succión es muy intenso. Amamantar precozmente facilita la correcta colocación al pecho.

    1. Ofrece el pecho a menudo día y noche. Hazte a la idea de que pasarás mucho tiempo amamantando a tu bebé durante estas primeras semanas. Un recién nacido normalmente mama entre 8 y 12 veces en 24 horas. No mires el reloj y dale el pecho cada vez que busque o llore, sin esperar a que “le toque”. Así establecerás un buen suministro de leche.

    1. Asegúrate de que el bebé succiona eficazmente y en la postura correcta.

    1. Permite que el bebé mame del primer pecho todo lo que desee, hasta que lo suelte. Después ofrécele el otro. Unas veces lo querrá, otras no. Así el bebé tomará la leche que se produce al final de la toma, rica en grasa y calorías, y se sentirá satisfecho.

    1. Cuanto más mama el bebé, más leche produce la madre. Es importante respetar el equilibrio natural y dejar que el bebé marque las pautas, mamando a demanda. No es necesario sentir el pecho lleno; la leche se produce principalmente durante la toma gracias a la succión del bebé.

    1. Evita los biberones “de ayuda” y de suero glucosado. La leche artificial y el suero llenan al bebé y minan su interés por mamar, entonces el bebé succiona menos y la madre produce menos leche.

    1. Evita el chupete, al menos durante las primeras semanas, hasta que la lactancia esté bien establecida. Un recién nacido ha de aprender bien cómo mamar del pecho, y tetinas artificiales como el biberón o el chupete pueden dificultar este aprendizaje.

    1. Recuerda que un bebé también mama por razones diferentes al hambre, como por necesidad de succión o de consuelo. Ofrecerle el pecho es la forma más rápida de calmar a tu bebé.

    1. Cuídate. Necesitas encontrar momentos de descanso y centrar tu atención más en el bebé que en otras tareas. Solicita ayuda de los tuyos.

  1. Busca apoyo. Tu grupo local de La Liga de la Leche tiene la información y el apoyo que toda madre lactante necesita.

© La Liga de la Leche Internacional 2005

LACTANCIA Y DESARROLLO DE LA INTELIGENCIA


Un estudio destaca las ventajas de la lactancia materna en el desarrollo mental del bebé. Las conclusiones de una tesis doctoral desarrollada en el Hospital Universitario Reina Sofía y la Facultad de Medicina de Córdoba ponen de manifiesto las ventajas que en niños de 18 meses, edad de los pequeños que han participado en el estudio, tiene el consumo de la leche materna frente a la leche artificial.
El jefe de sección de Pediatría del hospital cordobés, Ramón Cañete, quien ha sido director de la tesis ‘Influencia de la lactancia materna sobre el desarrollo mental y psicomotor del niño a los 18 meses de edad’, explicó que mientras el estudio demuestra que los pequeños que han recibido leche materna ‘son más inteligentes’, el desarrollo psicomotor no varía respecto a los bebés alimentados con leche artificial.

Cañete indicó que a pesar de los esfuerzos de la industria farmacéutica por intentar imitar las propiedades naturales de este producto ‘se puede llegar a imitar pero no a igualar porque se desconoce la composición exacta de la leche materna’.

Algunas de las conclusiones del trabajo se publicaron el pasado mes de febrero en la revista ‘Clinical Pediatrics’ y la tesis en su conjunto ha merecido el Premio de Nutrición José González Meneses Jiménez que concede la Sociedad de Pediatría de Andalucía Occidental y Extremadura anualmente. Este reconocimiento, dotado con 3.000 euros, se entregará el viernes 28 de noviembre en un acto que conmemorará el 25 aniversario de la concesión de este premio sanitario.

Concretamente, los niños que han recibido leche de su madre presentaron de 9 a 10 puntos más de inteligencia —según la escala Bayley, que valora el desarrollo mental y psicomotor-, por lo que Cañete insistió en la conveniencia de dar el pecho a los bebés porque ‘esta leche contiene algunos lípidos como el ácido araquidónico y decosahexaenoico que no están presentes en compuestos no naturales y actúan sobre el desarrollo neuronal’.

En el estudio, que ha sido la tesis doctoral de la médico generalista Manuela Gómez Sánchez y se ha prolongado durante cuatro años, han participado 249 niños de ámbitos rurales y urbanos, a quiénes se les ha seguido su evolución desde su nacimiento hasta los 18 meses de edad. En esta muestra infantil se valoró la inteligencia de los progenitores (medida a través del test de Lattell), la escala social de procedencia (según la escala de Graffar), la edad de la madre y el tipo de alimentación (natural o artificial).

Los profesionales recomiendan amamantar a los bebés hasta los cuatro o seis primeros meses de vida (además de completar con otros compuestos cuando el niño no queda saciado) y añadir alimentación complementaria a partir de este periodo.

Finalmente, Cañete explicó que dar el pecho al niño no sólo es beneficioso para éste sino también para la madre, quien en su estrecha relación con el lactante recibirá una “potenciación de sus efectos maternos”. También señaló que la lactancia materna ha sufrido el devenir de las modas y, según las épocas y las clases sociales, ha tenido connotaciones positivas unas veces y negativas otras.

Europa Press

http://www.holistika.net/parto_natural/lactancia_materna/lactancia_materna_y_desarrollo_de_la_inteligencia.asp